Los nombres se procesan más rápido si tienen el mismo género que quien los pronuncia

SINC | 20 abril 2017 09:17 | Ciencias Sociales: Psicología

Un estudio de la Universidad de Granada revela que los sustantivos masculinos son procesados más rápidamente por el cerebro si la voz que las emite es la de un hombre, mientras que los nombres femeninos se procesan con más facilidad si están dichos por una mujer. Los hallazgos podrían tener aplicaciones en el aprendizaje de idiomas.

La Universidad de Granada (UGR) ha determinado en un estudio, publicado en la revista Brain Research, que los nombres se procesan más rápido si tienen el mismo género que quien los pronuncia.

Alba Casado, psicolingüista de la UGR, es coautora de esta investigación, que ha sido realizada mediante un electroencefalograma, a partir del cual se consigue estudiar las reacciones del cerebro humano ante la emisión de palabras masculinas o femeninas relativas a personas, emitidas tanto por voces de mujeres como de hombres.

En el trabajo, llevado a cabo durante una estancia en la Universidad de Lille 3, Francia, participaron 16 mujeres. Los resultados, contrastados con otros estudios realizados en hombres, indican que estos indicios podrían tener aplicaciones en el aprendizaje de idiomas extranjeros.

Casado señala que “sería productivo relacionar las palabras femeninas con voces de mujer y las palabras masculinas con voces de hombre para afianzar el aprendizaje de dichos conceptos de una manera natural y así aprovechar las conexiones intrínsecas entre los conceptos de sexo y género”.

Los hallazgos podrían tener aplicaciones en el aprendizaje de idiomas

Potencial de disparidad

En el estudio, las participantes visionaron una película muda que posteriormente debían resumir mientras que se oían de fondo, con la voz de cinco hombres y cinco mujeres, los sustantivos que en francés nombran al cantante (chanteur, en masculino) y a la cantante (chanteuse, en femenino), basándose en el principio de que el español y el francés utilizan el masculino como género neutro.

La prueba se dividió en cuatro bloques en los que se midió el denominado potencial de disparidad introduciendo una 'palabra extraña' en cada bloque, enmarcado en un contexto de comunicación real. Tras las investigaciones, se ha determinado que si es una mujer la que pronuncia un sustantivo femenino, la oyente la procesa con más rapidez que si la misma palabra la pronuncia un hombre. De manera inconsciente se preactivan una serie de palabras que se corresponden con el género del hablante.

Referencia bibliográfica:

Alba Casado, Angèle Brunellière. "The influence of sex information into spoken words: a mismatch negativity". Brain Research (2016).

Localización: España
Fuente: UGRdivulga
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